Ultimo post del viaje a Marruecos, escrito desde un paisaje totalmente distinto al del africano, Cerler.
La vuelta rápida en avión, todas las gestiones en la aduana para dejar el coche en Marruecos y poder yo salir del país sin problemas, los preparativos del fin de semana y las reuniones de vuelta a la realidad en el despacho no me dejaron comentar la ultima jornada preparando
El pasado miercoles fue tan intenso como el martes. Más de 12 horas de coche, pintando road books, buscando rutas y tomando decisiones que definirían el recorrido final de
La etapa de Boulmane a Knobb cambió totalmente, la que llega a Tazzarine, será en la que los cracks que compitan marquen diferencias. Si se dan relevos y se lo toman en serio pedalearán muy rápido. Y la etapa maratón será muy dura y larga.
Acabé tarde, muy tarde y de noche. Tras dejar a mi compañero de viaje, mi amigo Lahcen (al que un día le tengo que dedicar un post) en su casa en Tazzarine, marche hacia Ouarzazate. Raudo y veloz, tan veloz como me dejaba el Patrol y la policia que me paró en Agdz y que tras preguntarme si sabia a la velocidad que circula y contestarle la verdad, ciento…me dejaron seguir mi camino.
El jueves, me trajo el relax y la calma. Lo primero que hice fue afeitarme y un cambio total de ropa (que lujo!). Luego un buen desayuno, lavar el coche y dejarlo impecable, limpio y repostado. En la gasolinera, compartí toda la comida y los caramelos que me quedaban con una de esas princesetas que tanto que gustan.
Papeles, sobornos y más papeles en el servicio de aduanas y finalmente abandoné el coche precintado en un hotel a las afueras de la ciudad. El camino a Marrakech, será de esas cosas que nunca olvidaré.
Un Mercedes con mas de
Y el fin de semana, Cerler, que ha perdido un poco de condiciones de nieve, pero he estado bien acompañado, con toda la tropa y la familia. Esqui de pista, curvas y curcas conducidas con los dynastar...
RIDE FREE
