
Objetivo cumplido soy finisher de la Quebrantahuesos en mi primera participación y con un entreno justillo para disputar esta dura prueba cicloturista.
Al final la dureza y sobre todo el calor, no me han dejado acercarme a la marca que tenía en la cabeza, pero con los abandonos que ha habido y lo que he sufrido en la bici es más que suficiente, para estar contento.
Es una prueba que todos los que nos gusta la bici creo que debemos correr, al menos una vez, quizás con esto basta o no, el tiempo dirá.
Lo peor es la cantidad de gente, la masificación. En las verificaciones, mucho ruido, un poco de desmadre y todo muy impersonal. Homenaje al gran Rominger, con el que tuve la suerte de poder hablar y fotografiarme.

El día de la carrera, no empezó nada bien. Me levante en el Hotel Reina Felicia, gran hotel a las 5:10 y aunque había dormido sin problemas, la cena de la noche anterior no me sentó nada bien. Con el estómago pesado, ya tuve que recurrir antes de lo previsto a la bolsa de las pirulas para agilizar algo la digestión. Con un poco de incertidumbre me encontré con los benasqueses que también corrían. El pobre Lanzu, se ha hecho más km. estos dos días que ninguno, donde están las llaves matarile…? Aunque como crack que es, ha hecho un pedazo de marca.

A la salida, mucha gente y nada de nervios, las bromas típicas, las truchas, los pinchazos y el pulsometro que se mantenía en 67-72 antes de la salida. La pastilla hizo su efecto. Salida, y china chana, salgo. Me despego de la tropa y me uno a un par de participantes femeninas, con las que me acerco a Jaca hasta que una de ellas se descuelga, así que solo hacia Candanchú. Las primeras caídas, muchos pinchazos y muchos grupetes. En la frontera, un viva España y para abajo. Muy rápido, muy rápido…mas de 76 kmh de punta y alguna caída fea, muy fea. Llegamos a la carretera principal francesa y sigo encontrándome fuerte, alcanzo a un grupo y me pongo a tirar, la primera vez en mi vida, pero todos son garrapatas y nadie me ayuda, asi que llegando al Marie Blanque, me quemo un poco. Chute para empezar el puerto y para arriba. Joder como pican las rampas, lento, muy lento voy comiendo kilómetros, todos sin bajar de la bici cosa que no hacen todos. Rellenos los bidones Inverse en una fuente y primer Ibuprofeno, que esta vez no hace efecto. Al fin corono, y en la bajada, la bici no va fina. Vibra mucho y creo que he pinchado pero todo es una falsa alarma. Empiezo a regular y comienza el laaaaaargo Portalet. Paro en Artouse en el avituallamiento, menudo stress de gente y bicis, acaba la zona de bosque y empieza una serie de largas rectas que me llevan a la cima, en más tiempo de lo previsto. Bajo, rápido y antes de llegar al parking de Formigal, veo a Carlos, que alegría! le quiero dar la mano, pero no puedo, paro en el avituallamiento, me alcanza con la BMW y empiezo a ir muy rápido, tomamos el desvio de Hoz de Jaca y sigo muy fuerte, sigo bajando hasta alcanzar un grupo grande, descanso un poco y afronto los pocos kilómetros de ascenso a ritmo, pasando coches y bicis y con el ruido de la bóxer y los animos detrás de mi.

Al final, se me hace un poco pesado el final del puerto pero aguanto bien. Sigo pedaleando, hasta entrar en la nacional. 30 kilometros a meta, un repechon que me machaca pero sigo tirando en busca de un grupo que me cuesta atrapar. Cuando lo hago, me relajo, se me acaban las fuerzas, me vacio y no puedo seguirles. Mierda, pero ahí aparece Carlos y entre mi rabia, mis pensamientos, mis gritos, sus animos y su rebufo voy tirando, parece que a un coche de la organización no le supo muy bien, si ya losé, pero estaba muerto y las piernas ya no daban más pedales. Al final, me alcanza otro grupo y hasta meta. 8 horas 47 minutos, no tengo fuerzas ni para emocionarme. Me tumbo en el asfalto, y empiezo a recuperar y a saborear lo que he hecho….mientras siguen llegando participantes, algunos mas de 12 horas, autenticos titanes que sufren y sufren en la bici. El primero ha hecho cinco horas y pico, menudo crack.

Resumen, la QH era un objetivo que tenia esta temporada, que he cumplido, he disfrutado, pero en el que en algún momento se me ha hecho un poco largo. No se cuando volveré, pero seguro que volveré a subir el p*** Marie Blanque.

Como es algo que he conseguido yo con mis patas y dos c***, pues me permito aprovechar para agradecer y dedicar a las marcas y personas que con material o descuentos me ayudan en mis objetivos, a mis padres que en al cima del Portaler no me vieron pasar aunque se lo curraron, a mi sombra sobre esquís que no pudo venir, al trasto más grande, a mi fan madrileña numero uno, a toda la tropa del valle, al Marbelys team y a nuestra musa, a la persona con la que he compartido días de coche en Africa y buen ciclismo y me ha enseñado a ver el ciclismo de carretera de otra forma, a quien cuando ya no tienes fuerzas para dar otra pedalada sus Mule Bar te dan la energía necesaria para seguir tu camino sin dejar de superarte a ti mismo y a todos los que disfrutamos del deporte, de la superación personal y del sufrimiento sobre una bici, corriendo, esquiando, en moto o haciendo cualquier actividad en la que te hace sentir que el deporte es bueno. Por supuesto he dejado para el final, a quien nunca me abandona allá donde voy, a ‘mi chaleco salvavidas’ y con el que sin su BMW y su ayuda los últimos kilómetros hubieran sido un horror. Thanks tio…como siempre, 10.

Ahora descansar, Cerler, moto, CO MPEX y road to Ordino.