Las condiciones no son las mejores pero habia que debutar.
Asi que a pesar de aterrizar por el apartamento a las 02:00 de la mañana despues de una tarde cargada en Vic, a las 08:00 cuando ha sonado el despertador y he abierto la ventana una carga extra de baterias me ha llenado mi interior.
A las 09:00 era la hora de encuentro, hora de tira bolas, pero que menos la primera mañana.
Tras saludas a Belen, hacer un cola cao y un kit kat en el Hotel los Llanos del Hospital, tocaba ordenar todo el material que desde el mayo pasado descansaba en un armario.
Una vez todo seleccionado y bien colocado en las mochilas, hemos salido con Lucas y su split dirección al interior del valle. Sin un objetivo definido y con la unica intención de disfrutar. Los primeros pasos torpes enseguida han sido relevados por un buen ritmo, con la charleta pero sin dormirnos.
Una vez en el Plan, nos hemos dirigido a la derecha para subir por una media ladera que nos ha llevado a un precioso ibon medio congelado. No hay todavia mucha nieve e incluso en un momento nos hemos tenido que quitar las tablas para cruzar un pequeño rio.
Al cabo de unas horas de foqueo, tras superar la Besurta hemos decidido parar, hacer una barrita y comenzar el descenso porque creiamos que en La Renclusa no encontrariamos el antojo que me rondaba la cabeza desde hacia unos minutos, un plato de bravas! Barrita, agua, foto y para abajo.
Al pasar por el bar de la Besurta, nos hemos quitado las pieles y hemos descendido por la pista de esqui de fondo. Una buena remada en algun momento, para Lucas pateada, hasta encontrarnos con Carlos y la nueva mascota de la tropa, Chili, el nuevo perro de Carlos...menudo bicho!
Coca Cola en el Hospital, risas, las cuatro ultimas chicas en el slalom de Copa del Mundo en la TVE y para Benasque a buscar donde comer. Al final unas bravas para satisfacer el antojo y para casa.
La calidad y cantidad de la nieve no es la mejor y menos despues de lo que debio caer, pero nadie me quitara la buena mañana pasada, los primeros giros de la temporada y las buenas sensaciones. Al menos ese miedo de cada temporada por averiguar si se me ha olvidado esquiar durante el verano ya ha quedado superado.
Mañana mas y mejor.
RIDE FREE
