lunes 8 de febrero de 2010

SIN COMODINES...

Sonó el despertador ‘antinuclear’ que me acompaña y con un salto rápido me enfunde en mi traje de esqui de montaña.
La cita a las 07:00am en la base de El Molino, con mi amigo Pablo, es de esas que cuesta arrancar pero que nunca te deja mal sabor de boca.
A esas horas, la luna, algún despistado que vuelve a casa y un par de enfermos de la montaña son las únicas almas que deambulan por las cercanías de la estación de Cerler.

Comenzamos subiendo tranquilos pero en nada, la pendiente aumenta y el ritmo y la cadencia crecen. En unos minutos llegamos a la base del telesilla del Rincon. Los primeros trabajadores de la estación nos pasan con sus motos de nieve y el valle despierta lentamente.

Hasta el snowpark, el desnivel se gana rápidamente, luego un breve respiro para afrontar el ultimo repechon y después hacia la cumbre, a 2825 m. El viento ha estado haciendo de las suyas y los últimos pasos los hacemos con los esquís al hombro.

Yo llegué sin comodines, use todos (el de la foto, el de la bota y el de las alzas)…regule a la perfección para dejarle a Pablo esos escasos 20 metros que le permitieron hacer alguna de las fotos que ilustran este texto. El cansancio del dia anterior y la falta de volumen en los entrenos no me dejaron hacer mas. Pero el placer, la agradable compañía y las magnificas vistas son suficiente excusa como para repetir el próximo fin de semana.

Una bajada xpress, hasta nuestro comienzo, donde nos encontramos con las primeras caras conocidas que arrancan su jornada de esqui, me hizo recuperar toda la energía para una gran jornada de esqui en pistas. Eso y un pedazo de desayuno que me pegue en la terraza de mi casa, mientras los turistas comenzaban a llenar el parking.

Nieve en perfecto estado y gran compañía. La Canal, Cogulla, Rincon, Codornices…se convirtieron en magnificas pistas donde dejar marcados los cantos de mis tablas de pista.

Si adoras la montaña, si cuando te suben las pulsaciones en pleno esfuerzo gozas, si el frio en la cara al amanecer te produce placer…no dudes en salir a foquear cuando unas pocas almas deambulan por el valle.

Gracias Pablo por descubrirnos este ritual y por las fotos.
BE FREE